Gran Scala, ¿también 2.0?

Desierto de los monegros

Parece que el macro complejo de ocio que la empresa ILD tiene previsto instalar en la zona de Los Monegros, entre Zaragoza y Huesca no avanza al ritmo previsto. Las últimas noticias indican que el proyecto lleva retraso en diferentes frentes aunque ya se han empezado a comprar terrenos en la zona de Ontineña. Además, cabe recordar la existencia de diferentes plataformas ciudadanas se han ido organizando en contra del proyecto con webs (Los Monegros no se venden y Stop Gran Scala), blogs de debate y hasta videos explicativos de las posibles consecuencias.

Si a todo esto le sumamos la crisis económica que estamos viviendo, la indefinición de algunos puntos vinculados a la financiación y  la salida de algunos partners se hace evidente que el proyecto genera cada vez más incógnitas acerca de esta nueva “Las Vegas” a la española.

Puede que sean estos el motivos que hayan motivado lo que parece una campaña de comunicación a lo 2.0 alrededor del proyecto. Al ya existente blog pro-Gran Scala cabe sumar una reciente cuenta en Twitter, en Slideshare (con una presentación de Que es Gran Scala) y la creación de un grupo en Facebook con unos 500 miembros. Todo gestionado por Carolina Gaudi, Gran Scala Evangelist & community manager. Ante toda la información existente en la red acerca del proyecto y las diferentes opiniones al respecto, era bastante recomendable la presencia de un canal “oficial”.

Ah0ra, a falta de ver pasos concretos, será interesante ver cómo se gestiona todo el ruido existente alrededor de un proyecto que puede cambiar de manera radical no sólo la zona de Los Monegros, sino también una amplia zona de influencia alrededor.

Movieandgo, una red social de destinos de cine

Movieandgo

A partir del blog de Loogic hoy he descubierto esta interesante comunidad social llamada Movieandgo que agrupa una gran volumen de destinos dónde se han rodado películas y series de televisión. Aunque aún esta en fase beta (¿y que no lo esta hoy en día?) tienen catalogados casi 3.000 destinos, más de 1.000 ciudades y videos, así cómo más de 13.000 imágenes.

Esta red social,  que pertenece a Vistoenpantalla, parece una buena forma de hacer turismo siguiendo el cine y la televisión cómo principal motivación. Aunque en principio permite reservar viajes, no queda muy claro quién los opera ya que sólo hay uno a Estocolmo activo y algunos más en fase de preparación. En cambio si que parece definida la selección de vuelos a cargo de Rumbo, así cómo la sección de Tours por el mundo, dónde se ofrecen paquetes ya creados y operados por diferentes entidades. Entre ellos podemos encontrar el Tour de Eva Perón o el de Jack El Destripador.

Entre las diferentes funcionalidades de la red, existe la posibilidad de hacer diferentes tipos de búsquedas: por película, por serie, por destino, por rutas…, vincularse a amigos, conocer rutas creadas por otros usuarios,… en definitiva, los elementos propios de las redes sociales: compartir y aportar.

En posts anteriores (“Turismo y cine, Ciudades míticas del celuloide y “Del cine al turismo“) ya hemos hablado de la importancia que tiene la relación cine y turismo en volumen de negocio turístico de muchos destinos turísticos y en la creación de su imagen. En este sentido, en los últimos años se ha visto cómo iban apareciendo en las estructuras de gestión de los destinos (grandes y pequeños) las llamadas “Film Comission“, departamentos creados específicamente para atraer, incentivar, organizar y coordinar la presencia de grupos de rodaje en dichos espacios.

Costa Brava 2.0

Hemos comentado en diversos artículos la divulgación de herramientas de la web 2.0 aplicadas a los portales de destinos. Los ejemplos ya clásicos de Suecia, Austria o Nueva Zelanda han abierto los ojos de los destinos tradicionales. En una sociedad que se fía más de las recomendaciones personales que del márketing convencional, los destinos han optado por introducir poco a poco las redes sociales en su estrategia de comunicación.

Desde hace unos días, la página web de la Costa Brava ha incorporado también algunos recursos que le acercan a la filosofía 2.0.  En primer lugar, disponen de su propia cuenta de twitter. Ya hemos comentado en otra ocasión las posibilidades de los nanoblogs turísticos, sobre todo si se utilizan como herramienta de comunicación y no como un mero retransmisor de anuncios. Los indicadores de calidad del uso de twitter insisten en la importancia de los RT (retweets), los favoritos y las citas.

La Costa Brava también está presente en facebook, donde es mucho más activa. La marca ha creado una página en facebook muy dinámica que presenta las actividades, las imágenes, las propuestas o los lugares más interesantes de la Costa Brava. Con más de 14.000 admiradores, se ha convertido en un espacio destacado en los destinos de facebook. ¿La clave?. La actualización constante de los contenidos.

En tercer lugar, destacamos la presentación de imágenes sobre flickr. Deberíamos preguntarnos cómo se puede conseguir un entorno de imágenes realmente 2.0. La primera recomendación es optar por las etiquetas: El objetivo es aumentar las posibilidades de visibilidades de las fotografías. Sería aún más efectivo que las imágenes fuesen georeferenciadas en portales como panoramio. La segunda recomendación es crear un perfil en flickr que actúe como una identidad digital y pueda comentar, proponer, criticar o divulgar sus propias imágenes o cualquier otra. Pero lo más importante es que los destinos abandonen la obsesión por la “propiedad” de  las fotografías y salten al creative commons. Si yo fuese un gestor de destinos, daría todas las facilidades del mundo para que los usuarios utilizasen las imágenes de mi territorio.

El último recurso es el enlace con el portal tripadvisor, que muestra las opiniones directas que tienen los usuarios sobre la Costa Brava.

Éste es un primer paso interesante y en los próximos meses veremos como los destinos van incorporando de forma masiva las herramientas 2.0. Ha llegado el momento de pensar en nuevas opciones, como la segmentación, el uso del concepto de inteligencia artificial, la aplicación de herramientas adaptadas al móvil o la creación de eventos participativos son algunas de las posibilidades. Ya no hay vuelta atrás.

Efecto souvenir

souvenir

Los souvenirs han sido siempre la metáfora de la banalidad del turismo, la quinta esencia del kitsch. Por eso, desde clandestinos visitamos la exposición dedicada al souvenir turístico con las precauciones de un desactivador de bombas, dispuestos a adentrarnos en el enésimo ejercicio de anti-turismo. Sin embargo, la exposición comisariada por Óscar Guayabero en el flamante DHUB de Barcelona es un extraordinario ejercicio de sociología turística.

El discurso narrativo sobre los souvenirs parte de su efecto fetichista. Sabemos que un fetiche es un objeto sobre el que depositamos expectativas más allá de sus cualidades físicas, como los fetiches religiosos. Los souvenirs actúan como elementos simbólicos de los lugares turísticos.

El segundo mecanismo  necesario para entender los souvenirs es la nostalgia. La experiencia turística es, por definición, una experiencia efímera: El turista sabe que su tránsito por el espacio de visita es fugaz. Por eso, los souvenirs son un vano esfuerzo por arrancar un pedazo del período extraordinario del viaje, para poderlo llevar hasta el hogar. Los souvenirs también son una evocación de los orígenes, tanto como una forma de anticipación. De esta forma, las guías de turismo (no se pierdan la Baedecker original) actúan a la vez como un antecedente de la visita como un recordatorio.

Guayabero acuña el concepto de souvenir por extracción para referirse a aquellos objetos cotidianos, que adquieren el estatus de recuerdo turístico cuando el visitantes los “extrae” de su medio natural. En este punto de la exposición, podemos ver unas máscaras de pressing catch, la cartilla de un escolar marroquí o el sillín de una bicicleta.

El punto más interesante de la exposición son las reflexiones que se proponen en el capítulo de Efecto souvenir. En este recorrido conceptual, podemos estudiar los anuncios de las agencias de viajes, la “souvenización del dolor” (las restas bélicas de un conflicto), el trabajo de Michael Hughes o los elementos rituales. La exposición se acaba con una reflexión sobre los metasouvenirs, aquellos objetos que adoptan algunos de los elementos simbólicos de los souvenirs desde una perspectiva crítica.

Además del excelente trabajo reflexivo, la exposición en el DHUB destaca por su ciudado diseño y por la aplicación tecnológica que permite seguir la visita con un pequeño ordenador de apoyo. El Diseño Hub Barcelona ya nos sedujo con su trabajo “Turismo, Espacios de ficción” y demuestra que está llamado a ser un centro de referencia en la programación de la ciudad. A la espera de su emplezamiento definitivo en las Glorias (proyecto de MBM), el DHUB se halla en la Calle Montcada frente al Picasso. 100% recomendable.

Turismo low-cost

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Paradójicamente, las crisis son las principales fuentes de innovación en nuestra sociedad. En tiempos de vacas flacas, la imaginación empresarial (también la turística) rebosa con buenas ideas: menús anti-crisis en los restaurantes, fines de semana en hoteles a precios de crisis, etc.

Se podría decir que en ésta ocasión la crisis no ha cojido desprevenido al sector, puesto que mucho antes de su llegada ya se había generalizado el fenómeno low-cost en la indústria turística. Como muchos ya sabrán, el low-cost es fundamentalmente una arma comercial, una estrategia de precios. Como es evidente, el objetivo empresarial subyacente es diferenciarse de la competencia y ganar más dinero. Pero un efecto colateral implícito igualmente evidente es el augmento de los viajes, es decir, el crecimiento y generalización de la actividad turística entre un número mayor de personas.

Vamos a fijarnos en algunos ejemplos y conceptos interesantes:

-Efecto low-cost en cadena: Patrik Oqvist, director de Marketing de Hotels.com explica que “Las tarifas de los hoteles europeos están cayendo como consecuencia de la rápida expansión del segmento vacacional a través del crecimiento de las aerolíneas de bajo coste. Las ‘low cost’ hacen crecer la llegada de turistas que optan por la tarifa más económica, y los hoteles adecuan sus precios a estos clientes”.

- Proliferación de portales de viajes online, especializados en vender viajes baratos de “última hora”, como Lastminute.com. Éste tipo de viaje, más o menos imprevisto e improvisado, está arraigando fuertemente entre los turistas de hoy, cosa seguramente impensable hace solamente unas décadas.

- Quality low cost: empresas como la compañía aérea Vueling, o la cadena hotelera Sidorme van un paso más allá, y proponen servicios de calidad a precios low-cost. Su objetivo es demostrar que la calidad en el servicio no está reñida con los bajos precios.

- Consejos low cost. Viajar en low cost no es lo mismo. Hay que tener algunas cosas en cuenta. Por ello, hay distintas webs que ofrecen listados de consejos. A destacar, entre otros: consultar webs que permiten comparar precios entre los portales de viajes más populares (también existen webs de subasta de viajes), llevar el equipaje imprescindible, y ser flexible con las fechas… e incluso con el destino.

- El futuro en low cost: Los turistas del futuro sólo desearán pagar por el servicio contratado, y no querrán pagar por servicios adicionales que encarecen el coste y no aportan valor añadido. Por ello, la fórmula de los servicios de bajo coste aplicados al mundo del ocio y el turismo llegará más y más lejos. Para muestra, un botón: vacaciones ortodónticas low cost en Tenerife…

Pese a lo que digan algunos, el low cost está de moda, e incluso es objeto de exposiciones, como ésta. La moda del outlet, del consumo rápido, y del viajar por viajar… pero barato…

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